NZ Picking de Mandarinas

Llegó el invierno y las mandarinas!!

    Al finalizar nuestro primer viaje por NZ en la isla norte durante 15 días, llegamos a la ciudad costera de Gisborne un 28 de Junio de 2015, en búsqueda de trabajo y casa.

   En nuestra primer noche fuimos a parar al famosos Hostel The Flying Nun, sí como pueden leer es La Monja Voladora. El porque del nombre se debe a que es una casona gigante antigua que muchos años atrás fue un convento de monjas!! Para lo que es el lugar se mantiene bastante bien, puede dar un poco de miedo a veces pero no se compara con el miedo que te puede dar la dueña, una señora de unos 55 años o más ni idea, con los pelos para todos lados, lo más parecido es la vieja de los gatos en Los Simpson…de hecho hay un montón de gatos dando vuelta  jaja

Dormimos en la van obviamente, para arrancar en la búsqueda de algunas casas que habíamos visto por internet, en esta oportunidad solamente estábamos con Eli. Despues de buscar y buscar nuestro pedido fue aceptado por una señora muy amable que manejaba una especie de inmobiliaria. Nuestro hogar por los siguientes 15 días fue en un departamento de planta baja dentro de un hotel de lujo!!! Sí, 2 habitaciones, un baño de por medio y un living-cocina hermoso. Los mochileros cayeron ahí tranquilos con la mugrienta y hermosa van La Chanchu y que felices que fuimos esos dias!!! A los dos días de haber llegado, conseguimos trabajo en Vigneto Company para juntar mandarinas. Empezamos al día siguiente que firmamos contrato y nos dieron las herramientas para trabajar, bag (bolsa grande para guardar la fruta) y la tijera.

   Antes de continuar con el trabajo, voy a contar una experiencia bastante bizarra. Una amiga de Rosario que ya estaban en Gisborne, me dio el contacto de un señor de la isla de Tonga que empleaba pickers de mandarinas. Nos contactamos y fumos al encuentro en su casa. Al llegar, una casa grande con varias camionetas, nos recibió una nena chiquita y entramos a la casa. Al entrar, vemos la cocina a mujeres trabajando y abajo en desnivel una mesa con un señor gigante sentado con un chico rubio de rastas. El señor Tonga estaba presente con un empleado brasilero. Nos presentamos e intentamos hablar de que necesitamos trabajo, pero la respuesta venía con retraso, el inmenso hombre nos miraba y se reia sin decir nada. De a momentos preguntaba de donde eramos, que hacíamos, preguntas personales que nada tenía que ver. En un momento apareció una chilena jugando con una de las varias hijas que tenía, y no fue de ayuda para nosotros, simplemente siguió en la de ella.
El brasilero en la misma postura de su jefe, inmóvil esperando que pase un pollo caminando en la mesa y le de un mordiscón, y el tonga en la nada misma, nos dijo que le avisemos cuando conseguíamos las tijeras para empezar a trabajar, que él nos buscaba en sus vehículos para ir a las plantaciones y nos cobraba como nzd50 por persona en concepto de gasolina…Go home Tonga jajaja hermosa experiencia bizarra! Creo que una de las primeras del viaje!!

Picking Mandarines
Un grupo de 12 latinos formamos el team de las mandarinas. 4 uruguayos, 6 argentinos, 2 mexicanos, y una familia maorí, encabezada por el team leader el señor Jhon “Don Barredora” su esposa, gente más grande y Ted!

Los bins de fruta
Pickeando mandarinas




Jhon conducía el tractor que acarreaba los bins (cajones gigantes donde se juntan las frutas). Un pendejo creído que no le importaba nada, solo conducía muy rápido teniendo que tener cuidado de que no te chocara, y juntaba mandarinas muy rápido.
Ted, era el osito amigable jaja. Un Maorí de 23 años enorme que juntaba mandarinas más rápido que flash! El algunas veces fue mi compañero de pickeo! Hablamos mucho con él, intercambiamos historias, haciamos chistes, y hasta pude hacerlo de Rosario Central jaja.


Video

El trabajo es duro, tiene la dificultad de llevar mucho peso colgado de adelante, las bolsas pueden llegar a pesar 23 kg. juntando fruta de a una, cortando el cabo sin que se rompa la cascara, entre ramas y árboles. Muchas veces había racimos de mandarinas, tratamos de cortar la ramita y luego con la tijera los cabos. A veces en ese manojo de fruta, salían familias de cucarachas!!
Temprano por la mañana cuando empezábamos a trabajar, el frío más el agua que queda en las hojas te congelaban las manos, al igual que los pies!


El trabajo puede ser por producción, es decir que mientras más kilos junta el equipo más te pueden pagar, pero hay que llegar y pasar el mínimo, que nunca lo supimos. Entonces siempre trabajamos por el mínimo por hora, por lo que no nos esforzábamos tanto como al principio.

   Las otras 3 semanas de alojamiento tuvimos la suerte de encontrarnos con Leslie, una señora madre muy buena onda que le caímos bien, y que por suerte su hijo Angus hace lo mismo que nosotros por NZ, trabaja y viaja para andar y saltar en su bici.
Gran y hermosa casa alquilamos y de lo más barato, algo de NZD 80 por persona, toda para nosotros y compartiendo con Angus que estaba muy poco en la de él.

Así pasó un mes y unos días, con frío, compartiendo con varios latinos, comiendo mucha mandarina, hice un par de budines también!

 

 

 

 

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